UDI

Un cuento político. ¡Sólo para chilenos!

Cuando Anastasia bajaba las escaleras, la imagen que se llevaba era la de los insultos de la tía Udi contra todos a su alrededor. Ella sabía que aquello no era algo personal, sino más bien el sufrimiento de quienes se hunden en las arenas movedizas del dogma y las puertas cerradas. La tía estaba tan arraigada en sus creencias, en sus referencias morales y en sus fantasmas, que solo veía agresiones mientras agredía.